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Sábado, 22 de Junio de 2024

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Cotizaciones

Razones para ser optimistas con los datos de IPC de EE. UU.

El miércoles se publicaron los esperados datos del IPC de abril en Estados Unidos. Las cifras reales se ajustaron a las previsiones de consenso. Tanto el IPC general como el subyacente se situaron en el 0,4% intermensual, y las cifras interanuales en el 4,9% y el 5,5%, respectivamente.

Razones para ser optimistas con los datos de IPC de EE. UU.

Aunque pensamos que los datos intermensuales siguen siendo demasiado elevados para que la Reserva Federal celebre un triunfo en la incómoda y larga batalla contra la inflación, algunas de las tendencias y detalles del informe son alentadores.  

El componente de la vivienda (que incluye el alquiler equivalente del propietario) sigue bajando a un ritmo notable. En concreto, los niveles intermensuales fueron del 0,8% febrero, un 0,6% en marzo y un 0,4% abril. Mientras, a nivel interanual, este componente, que representa el 34,5% de la cesta de la compra, se mantiene en el 8,1% y muestra signos de un pico en lugar de un descenso. Sin embargo, el 0,4% mensual anualizado de abril equivale al 4,8% y, si este 0,4% intermensual se mantiene en estos niveles, la cifra de inflación se reduciría en algo más de un punto porcentual. Cabe señalar, no obstante, que se esperaba un descenso de la inflación de los hogares, dada la fuerte correlación con la inflación de los precios de la vivienda en el pasado, y esta última tiende ciertamente a la baja en la actualidad. Dicho esto, el momento y la magnitud de los movimientos eran un poco inciertos, por lo que es sin duda una buena noticia ver esto en los datos reales.

La inflación de los servicios (que incluye la vivienda) fue del 0,4%, sin cambios respecto a marzo. La inflación subyacente de los bienes fue del 0,6% intermensual, pero buena parte de esta cifra se explica por el volátil componente de los coches usados, que aumentó un 4,4% intermensual. En los últimos meses, la inflación de los bienes básicos había alcanzado un nivel mínimo, en consonancia con la normalización de los problemas de la cadena de suministro. De hecho, la inflación intermensual de los bienes básicos había rondado el cero desde septiembre del año pasado. Este aumento de los precios de los vehículos de ocasión situó la inflación mensual de los bienes básicos en el 0,6%, pero, en nuestra opinión, es poco probable que se mantenga, por lo que los precios de los bienes básicos deberían bajar de este pequeño máximo en los próximos meses.

En cuanto a las también volátiles categorías de alimentación y energía, tuvimos buenas noticias. Aunque los precios de la gasolina subieron en abril, ello se atribuyó a que los precios del crudo WTI aumentaron un 25% de mediados de marzo a mediados de abril; desde entonces, el WTI ha bajado un 13%, lo que debería reflejarse en las cifras de mayo. La inflación de los alimentos se situó en el 0% intermensual por segundo mes consecutivo y lleva nueve meses en una trayectoria descendente. Por último, cabe señalar que la inflación "Super-Core", que excluye el coste de la vivienda y a la que se ha referido Jerome Powell recientemente, cayó al 0,1% intermensual, su lectura más baja en 8 meses.  

Aunque los datos de inflación interanual se mantuvieron estables en comparación con el mes pasado, los componentes importantes parecen estar enfriándose, lo que significa que algunas de las tendencias subyacentes que apuntalaron el IPC al alza se están invirtiendo, aunque otros componentes están tardando un poco más de lo esperado, en particular la vivienda en la cesta del IPC. Aparte de los datos de la inflación, el factor económico más obvio que no ha mostrado signos decisivos de moverse en la dirección deseada por la Reserva Federal es el mercado laboral. En este caso, el impacto en la cesta del IPC es indirecto a través de los salarios y, a su vez, en el sector de los servicios, intensivo en mano de obra. No obstante, la inflación de los servicios alcanzó un máximo intermensual en septiembre de 2022, lo que resulta alentador.

En conclusión, el informe del miércoles sobre el IPC, junto con el informe SLOOS publicado a principios de semana, que muestra la continuación del endurecimiento de las condiciones financieras y la disminución de la demanda de crédito, debería dar a los partidarios del FOMC datos adicionales para argumentar a favor de una pausa en su próxima reunión. 

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