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Lunes, 26 de Febrero de 2024

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¿Y si la guerra Rusia-Ucrania no se hubiese producido?

Analizar cómo sería nuestro mundo, si el 24 de febrero de 2022 no hubiese atacado Rusia a Ucrania, nos ayudará a entender mejor, que acontecimientos son consecuencia directa de la guerra y cuáles no.

 ¿Y si la guerra Rusia-Ucrania no se hubiese producido?

En primer lugar tenemos que hablar de la inflación, que sin duda es el gran protagonista de todo lo económico que estamos viviendo. A finales de 2021 la inflación ya había llegado, como consecuencia de la apertura de las economías tras el cierre por la pandemia, lo que la guerra ha provocado es que se haya agravado. Algunos analistas se han atrevido a cuantificar el impacto de la guerra en la inflación, y aunque con absoluta precisión no se puede concretar, lo cierto es que la estiman entre un 2,5% y 3,5% superior. Por tanto si la inflación en la Zona Euro finalizó en el 8,4%, deberíamos haber finalizado entre el 5 ó 6%. 

Si tenemos en cuenta que el BCE tiene como objetivo que se reduzca hasta el 2%, claramente el recorrido hubiese sido menor, lo que hubiese implicado tipos de interés más bajos, lo que hubiese sido un alivio para las familias y las empresas.

En el campo energético, hoy todavía seguiríamos siendo muy dependientes de la energía rusa, lo que supondría mantener nuestra vulnerabilidad, algo que antes o después habría sido un problema. De ahí que la transición energética y la búsqueda de esa independencia, supondrá mayores inversiones, así como mejores estrategias energéticas, lo que redundará en un mayor beneficio y escenario más favorable para Europa del que teníamos hasta hace un año.

En el ámbito del frenazo económico que la guerra ha supuesto, dado el impacto en los negocios de muchas empresas, la inflación y la subida de tipos, lo cierto es que aún está por determinar, porque todavía falta ver cuales son los efectos de segunda ronda de la inflación y los tipos altos. Por el momento, los datos reflejan que el impacto en las economías no está siendo tan abrupto como se esperaba, pero todos llaman a la cautela, hasta que los tipos de interés terminen de subir. Sin la guerra el frenazo económico se habría producido, por tanto, en estos momentos no podemos decir que sea extraordinariamente grande el impacto.

Las ayudas y subsidios públicos para contener el impacto, ha aumentado el endeudamiento de todos los países, lo que sin duda es un claro impacto a medio plazo para los ciudadanos, que tendrán que hacer frente a dicha deuda contraída, con la principal vía que tienen los Estados, que son los impuestos.

Por tanto, en el balance del año, podemos concluir que los daños económicos de la pandemia, nos habrían impactado en los bolsillos en 2022, pero también podemos confirmar que todos estamos pagando, literalmente hablando, los estragos de la guerra, en una decisión política consensuada de defender las democracias, frente a los totalitarismos, que no entienden de paz, de diálogo y de libertad, como ha sucedido a lo largo de la historia.

La certeza que ahora también podemos tener es que esta guerra terminará en algún momento, como en todas las anteriores, posiblemente fruto del desgaste de los contendientes, que les lleve a negociaciones de paz razonables y aceptables, como también hemos visto que sucede, cuando no hay claros ganadores. Esta contienda, que ha resucitado los bloques enfrentados de ideologías comunistas con ideologías llamémoslas democráticas, posiblemente no terminará con vencedores y vencidos, sino con un acuerdo, tras el cual el mundo no volverá a ser el mismo, pero no tiene por qué ser peor, sino que en muchos asuntos, se avanzará de forma notable, tanto desde el punto de vista económico como ideológico.

María Jesús Soto
Directora El Inversor Inquieto

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