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Jueves, 17 de Septiembre de 2026

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Cotizaciones

La Fed sube tipos por primera vez en tres años: primeras reacciones de las gestoras internacionales

Sin sorpresas. Kevin Warsh ha decidido aplicar un incremento de 25 puntos básicos en los tipos de interés en su tercera decisión al frente de la Reserva Federal.

La Fed sube tipos por primera vez en tres años: primeras reacciones de las gestoras internacionales

Se trata del primer endurecimiento de la política monetaria estadounidense en tres años, en un entorno en el que la inflación y la resiliencia de la actividad económica justificaban una política más restrictiva. El nivel de los tipos se sitúa, con la subida, en el rango del 3,75%-4%.

Jean Bolvin, director del BlackRock Investment Institute, asegura que al materializar el mensaje que Warsh transmitió en Jackson Hole, “la Fed ha respaldado sus palabras con hechos y ha contribuido a restablecer la credibilidad del nuevo presidente”.

Endurecimiento y tono restrictivo

No obstante, considera que el mercado corre el riesgo de interpretar en exceso el tono de la rueda de prensa, en la que el presidente de la Fed celebró la fortaleza de la economía. “Los mercados interpretaron dicho énfasis como una señal de endurecimiento monetario: las acciones revirtieron las ganancias iniciales y la rentabilidad del bono del Tesoro a 10 años volvió a superar el 5% a medida que los inversores descontaban un mayor endurecimiento”, explica Bolvin.

Para Salman Ahmed, responsable Global de Macro y Asignación Estratégica de Activos de Fidelity International, el mensaje más importante tras la subida de la Fed fue “que la función de reacción de la política monetaria está siendo cada vez más clara”. “La inflación continúa siendo demasiado elevada y la Fed necesita pruebas más claras de que está avanzando hacia su objetivo con suficiente rapidez. Hasta entonces, el sesgo seguirá inclinándose hacia una política más restrictiva”, apunta.

Daniel Siluk, responsable Global de Corta Duración y Liquidez de Janus Henderson, coincide en la coherencia entre el discurso de Warsh y la decisión de la Fed y hace hincapié en que el organismo está dando prioridad a la estabilidad de precios. "El hecho de que el anterior límite superior del rango de tipos de la Reserva Federal se situara apenas 40 puntos básicos por encima de la inflación subyacente, medida según el indicador preferido del banco central, no suponía un nivel suficientemente restrictivo para abordar de forma adecuada este componente de su doble mandato", destaca.

Medidas adicionales

Aunque los banqueros centrales prevén una moderación de la inflación en los próximos trimestres, los expertos consideran que es probable que se necesiten medidas adicionales para alcanzar el objetivo. "El 'dot plot' mediano indica una preferencia por una subida adicional de los tipos en 2026.En 2027, sin embargo, las preferencias están divididas: algunos miembros apuntan a otra subida, otros prevén que los tipos se mantengan estables y unos pocos consideran que podrían estar justificadas unas tasas más bajas", explica Christian Scherrmann, Economista jefe de DWS para EE.UU.

En este escenario, David Kohl, economista jefe de Julius Baer, considera que la decisión refleja tanto la confianza de la Fed en la resiliencia de la economía como su preocupación por que la inflación pueda mantenerse por encima del objetivo durante más tiempo. Las nuevas proyecciones apuntan, además, a un nivel de tipos a largo plazo más elevado y a una flexibilización gradual de la política monetaria a partir de 2027. Su escenario central contempla una subida adicional de 25 puntos básicos este año, seguida de recortes limitados a medida que la inflación se modere.

Esta perspectiva también lleva a cuestionar hasta qué punto la decisión supone el inicio de un nuevo ciclo de endurecimiento.Eric Winograd, economista jefe para EE.UU. deAllianceBernstein, considera que la subida debe interpretarse como un ajuste y no como un cambio de paradigma. Aunque espera otra subida de 25 puntos básicos, probablemente en diciembre, señala que el 'dot plot' no contempla un ciclo prolongado y que todos los miembros del FOMC prevén que los tipos terminen estabilizándose entre el 3% y el 4%. El principal riesgo al alza, en su opinión, estaría en una persistencia de los precios del petróleo que terminase trasladándose a la inflación general.

También desde Generali InvestmentsPaolo Zanghieri,economista sénior, considera que la fortaleza de la economía está dando margen a la Fed para mantener una política más restrictiva. Las nuevas previsiones del organismo elevaron las expectativas de crecimiento para este año y el próximo, mientras que mantuvieron la tasa de desempleo en el 4,1% durante todo el horizonte de previsión. Para Zanghieri, los riesgos continúan inclinados hacia un mayor endurecimiento, aunque las cuatro subidas que actualmente descuenta el mercado para 2027 parecen excesivas, ante el posible impacto de una inflación persistentemente elevada sobre los ingresos reales y el consumo.

El petróleo, en el centro del tablero

La evolución de la energía aparece como uno de los principales condicionantes de las próximas decisiones. Jon Butcher, economista sénior para EE.UU. de Aberdeen Investments, mantiene como escenario central una subida adicional en diciembre y una posterior pausa para evaluar la evolución de la economía. En su análisis, para que la Fed entrase en un ciclo de endurecimiento más prolongado tendría que observar una extensión de la inflación hacia categorías más allá de las directamente expuestas a la energía y los aranceles, una reaceleración de los salarios y un deterioro de las expectativas de inflación.

El componente energético también ocupa un lugar central en la valoración de Neuberger. Sus gestores Joseph Purtell Olumide Owolabi señalan que las referencias de Warsh a los precios de la energía sugieren que el FOMC está incorporando de forma más explícita la evolución del petróleo en su función de reacción. La gestora espera igualmente una subida adicional en diciembre y, posteriormente, estabilidad de los tipos, aunque reconoce un riesgo de nuevas alzas si los precios energéticos permanecen elevados.

Según expone Raphaël Thuin,Head of Capital Markets Strategies de Tikehau Capital, el escenario más favorable sería una desescalada en Oriente Medio, combinada con una moderación de la inflación sin efectos persistentes de segunda ronda. Esto permitiría a la Fed mantener un ciclo de endurecimiento más corto y gradual. Este resultado también reforzaría la credibilidad de Warsh, aliviando potencialmente la presión en el tramo largo de la curva, sin necesariamente frenar el crecimiento ni afectar de forma significativa a los mercados. Por tanto, todas las miradas estarán puestas en Oriente Medio y en los datos de inflación más allá del impacto directo de los precios de la energía durante los próximos meses.

¿Qué implica para los mercados?

El movimiento ya ha tenido reflejo en los mercados de renta fija y divisas. Según Roger Rüegg, responsable de Multi-Asset Solutions de Zürcher Kantonalbank, gestora delegada de los fondos Swisscantoel dólar y las rentabilidades de los bonos a corto plazo repuntaron inicialmente tras la decisión, mientras que las bolsas podrían mantener cierta volatilidad en el corto plazo. Sin embargo, considera que a medio plazo el foco debería volver a la evolución de los beneficios empresariales. Al mismo tiempo, mantiene una visión estructuralmente poco favorable sobre el dólar, ante la desdolarización gradual y el deterioro de las perspectivas fiscales estadounidenses.

La reacción de la renta fija también refleja la lectura más restrictiva de la reunión. Los gestores de Neuberger Berman destacan que los rendimientos subieron especialmente en el tramo corto de la curva, con avances de seis puntos básicos en el bono a dos años y de tres puntos en el cinco años. La firma considera que el mercado ya descuenta más subidas de las que contempla su escenario y señala que aprovecharía eventuales oportunidades para incrementar duración.

Para UBS, sin embargo, la subida de tipos no tiene por qué descarrilar la renta variable, precisamente porque una parte importante del endurecimiento ya estaba descontada antes de la reunión. La entidad destaca que los rendimientos del Treasury a dos años llegaron a subir 13 puntos básicos inmediatamente después de la decisión, pero que el movimiento se moderó al cierre de la sesión. En su análisis, la fortaleza del crecimiento y de los beneficios puede compensar parcialmente el impacto de unos tipos más elevados sobre las valoraciones.

De hecho, Mark Haefele, CIO de Global Wealth Management de UBS, y su equipo consideran que un endurecimiento gradual podría ser compatible con la continuidad de la fortaleza de las bolsas. Su argumento parte de que el crecimiento estadounidense está mostrando mayor resistencia: la Fed elevó sus previsiones de PIB para 2026 y 2027 hasta el 2,3% y el 2,4%, respectivamente, y rebajó sus previsiones de desempleo. UBS añade que la inversión relacionada con inteligencia artificial constituye otro apoyo para el crecimiento y los beneficios empresariales.

Por otro lado, Carsten Menke, responsable de Investigación Next Generation de Julius Baer, repasa la cotización del oro y la plata tras la maniobra de la Fed. "Si bien las perspectivas a corto plazo podrían verse afectadas por preocupaciones cíclicas sobre nuevas subidas, consideramos que el escenario a medio y largo plazo permanece inalterado y está determinado en mayor medida por preocupaciones estructurales", apunta el profesional. Por tanto, desde Julius Baer mantienen una visión constructiva sobre el oro y neutral sobre la plata.

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