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Jueves, 29 de Septiembre de 2022

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JPM

Cotizaciones

“Insaciable presión fiscal en momentos críticos”

Los ciudadanos bien intencionados, están asistiendo atónitos, desde hace años, al discurso populista del Gobierno respecto a los impuestos, aunque en la última semana está cobrando especial fuerza.

“Insaciable presión fiscal en momentos críticos”

El detonante del anuncio de la creación de un nuevo impuesto a las rentas altas, ha sido el anuncio de bajadas de impuestos en varias Comunidades Autónomas, gobernadas por el Partido Popular. El hecho de que el año próximo tengamos elecciones autonómicas y municipales, así como elecciones generales a final de año o principios del 2024, está detrás de esta polémica.

De todos es conocido que las ideologías de izquierdas son más que propensas a las subidas de impuestos, pero no se caracterizan por una mejor gestión de esas recaudaciones, sino con fines electoralistas de apoyar a quienes más les votan, que curiosamente no son los que más impuestos pagan, sino los que más beneficios reciben, con carácter general, porque son pocos los que no estarían en esa realidad social.

Los responsables del Gobierno en materias económicas reconocen que la recaudación fiscal está batiendo récords, lo que hace que no se entienda su afán de anuncias subidas de impuestos a las rentas más altas, fuera del populismo de seguir a los socios de gobierno radicales, de los cuales son rehenes desde hace años, algo que pagan todos los ciudadanos. En el Gobierno son conocedores de que esos impuestos recaudan poco, desmotivan a los trabajadores más eficientes y espantan la inversión, por tanto ¿a quién beneficia? A quienes tienen intereses políticos, única y exclusivamente.

En el momento actual, teniendo en cuenta que los impuestos indirectos al consumo como el IVA, se aplican al precio final de cada bien o servicio y que la inflación les está provocando subidas de precios alarmantes, la conclusión inmediata es que pagamos más impuestos y por tanto el precio final todavía es muy superior.

Cuando el clamor en la calle es de que se ayude a controlar o bajar los precios, los expertos consideran que bajar los impuestos indirectos, así como deflactar el IRPF, serían ayudas muy necesarias para el conjunto de los ciudadanos. El Gobierno no tiene ninguna intención de llevar a cabo una medida tan efectiva, porque se ha entregado a manos del populismo más radical y dañino para los intereses de los ciudadanos, con un aumento de la fiscalidad insostenible. El tamaño del “monstruo” llamado gasto público improductivo, no hace más que crecer de manera alarmante y con una voracidad insaciable, de ahí que el Gobierno tenga que aumentar y aumentar los impuestos, para alimentar a ese monstruo, que sólo beneficia a quienes están en el Gobierno o viven de su permanencia en él.

El aumento de los tipos de interés, sólo va a añadir más complejidad a los presupuestos familiares y empresariales, por lo que habrá que hacer muchos números y sacrificios para cuadrarlos. Ya lo anunció el presidente de la Reserva Federal americana a finales de agosto, cuando advirtió a sus conciudadanos de que se preparasen para el dolor y sufrimiento de las subidas de tipos para controlar la inflación. En Europa, y en concreto en España, podemos aplicarnos ese discurso, porque ya estamos inmersos en ello.

Los datos macro económicos están apuntando que la desaceleración económica va en aumento, y los mercados de capitales ya descuentan recesión aquí y también para EEUU. Cuánto va a durar esta situación es algo que nadie puede aventurar, porque depende de como se materialicen las ayudas a la crisis energética, de como evolucione la guerra y de cuanto suban los tipos de interés. Estos a su vez dependen del IPC, que a su vez depende del mercado laboral e inmobiliario en EEUU, y aquí en Europa de la crisis energética, consumo etc.

Lo que si manejan todos los expertos en sus escenarios futuros, es que la inflación ser irá doblegando en los próximos años, aunque se mantendrá en niveles superiores a los que teníamos anteriormente. Cuando las economías entran en recesión, los Bancos centrales tienen que bajar tipos para reanimarlas, de ahí, que todo lo que ahora nos está dañando, más adelante nos aportará rentabilidades adicionales, tanto en renta fija como en renta variable.

María Jesús Soto
Directora El Inversor Inquieto

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